Colegio Nacional de Mediadores Certificados

Código de Ética

SECCIÓN PRIMERA

Normas Generales

 

Artículo 1º- El mediador ha de tener siempre presente que es un especialista capacitado para facilitar la comunicación y la negociación entre  particulares dentro de un ambiente armónico y de respeto.

Artículo 2º.- El mediador  deberá obrar siempre con absoluta confidencialidad sobre la información generada por los mediados aun después de haberse concluido la mediación. Llamado a declarar como testigo, debe el mediador concurrir a la citación y, con toda independencia de criterio, negarse a contestar las preguntas que lo lleven a violar el secreto profesional o lo expongan a ello.

Artículo 3º.- El mediador siempre obrará bajo los principios de neutralidad e imparcialidad, absteniéndose de juicios u opiniones respecto de los mediados, así como de favoritismos o inclinaciones personales a algunos de los mediados.

Artículo 4º.- El mediador velara siempre porque el procedimiento de mediación implique el mínimo de gastos, tiempo y desgaste personal.

Artículo 5º.- El mediador tiene libertad para aceptar o rechazar los asuntos en que se solicite su intervención, observando siempre las excusas contempladas en la Ley de la materia.

Artículo 6º.- El mediador intentará siempre y cuando las circunstancias lo permitan mediar asuntos a los indigentes de manera gratuita en aras de mantener un espíritu de servicio a la sociedad.

Artículo7º.- El mediador durante el procedimiento de mediación, mantendrá siempre una actitud profesional, prescindiendo de su interés personal y cuidando que no influyan en su ánimo el monto pecuniario del negocio, ni el poder o la fortuna de algún mediado.

Artículo 8º.- Es deber del mediador elaborar los convenios con exactitud, claridad y precisión.

Artículo 9º.- El mediador deberá ejercer personalmente su función con probidad y rectitud.

 

Artículo 10º.- En la observancia y aplicación de este Código se atenderá el espíritu de elevada moral y superior ética que lo inspira. En consecuencia, al resolver sobre las quejas o acusaciones que se presenten por infracción de sus preceptos, se tomarán en cuenta todas las circunstancias del caso para determinar, en conciencia, si se ha violado dicho espíritu.

Artículo 11º.- El mediador se abstendrá de intentar llevar a los mediados a alguna solución personal que quiera llegar. Respetara en todo momento la decisión de los mediados dentro de los límites de su actuar. (Ley, orden público, perjuicio a tercero).

 

SECCIÓN SEGUNDA

Relaciones del mediador con los mediados

Artículo 12º.- Ningún mediador debe permitir  que se usen sus servicios profesionales o su nombre para facilitar o hacer posible el ejercicio de la profesión de mediador por quienes no estén legalmente autorizados a ejercerla.

Artículo 13º.- Nunca debe el mediador asegurar a los mediados que su asunto tendrá buen éxito, ya que  influyen circunstancias imprevisibles, sino por el contrario, sólo opinar, según su propio criterio.

Artículo 14º.- Una vez aceptada la mediación, el mediador no podrá renunciar sino por causa justificada superveniente, especialmente si afecta su honor o su dignidad profesionales, o incluso vaya contra su conciencia.

Artículo 15º.- El mediador ha de velar porque los mediados se conduzcan siempre con respeto durante el procedimiento de mediación. Si algún mediado persiste en ser irrespetuoso en su actitud, el mediador debe renunciar a la mediación.

Artículo 16º.- Al estimar sus honorarios, el mediador debe recordar que su actividad lo obliga, ante todo, a buscar la armonía entre las partes y a favorecer un arreglo conforme a derecho y, que la retribución por sus servicios no debe constituir el fin principal del ejercicio de aquélla; tal retribución no ha de pecar por exceso ni por defecto, contrarios ambos a la dignidad profesional.

Artículo 17º.- Para la estimación del monto de los honorarios, el mediador debe atender a lo siguiente:

  1. La cuantía del asunto;
  2. La capacidad económica de los mediados; 
  3. El tiempo empleado en la mediación;
  4. El grado de dificultad del asunto a mediar.

 

Artículo 18º.- El mediador debe evitar toda controversia con los mediados, hasta donde esto sea compatible con su dignidad profesional y con su derecho a una adecuada retribución por sus servicios. En caso de surgir la controversia, procurará que se someta a la mediación de su Colegio de Mediadores. Si se viere obligado a demandar a algún mediado o a ambos, es preferible que se haga representar por otra persona.

 

Artículo 19º.- El mediador no debe adquirir interés pecuniario alguno relativo al asunto que medie o haya mediado. Tampoco debe adquirir directa ni indirectamente bienes relacionados con motivo del proceso de mediación.

 

Artículo 20º.- El mediador no retrasara indebidamente la conclusión de los asuntos que se le planteen.

Artículo 21º.- El mediador realizará personalmente la mediación sin que ésta pueda ser delegable bajo ninguna circunstancia. Si lo considera pertinente, puede plantearle a los mediados la posibilidad de una co-mediación.

 

SECCIÓN TERCERA

Relaciones del Mediador con sus Colegas

Artículo 22º.- Entre los mediados debe haber respeto y apoyo mutuo que enaltezca incluso la actividad de mediador. Se abstendrán de hablarse con tono altisonante y con algún tipo de vocabulario vulgar cualesquiera de los participantes de la mediación.

Artículo 23º.- El mediador actuará siempre con decoro ante sus colegas sin generar algún tipo de envidia por el éxito que algunos tengan.

Artículo 24º.- Las violaciones a las normas de este Código deberán ser resueltas y, en su caso, sancionadas por la Comisión de Honor y Justicia.